26/1/14

La opinión de un camarada preso

Desde hace un tiempo un conocido canal de televisión emite un programa sobre cárceles de Sudamérica, en ellas se muestra las condiciones de vida y la corrupción que rodea a ese sistema penitenciario y la gente se ruboriza al ver ese panorama. Pocas veces se muestra la realidad de las cárceles españolas y cuando lo hacen solo sacan módulos de respeto, presos modelos y hacen creer a la gente que nuestro sistema penitenciario es de los mejores de Europa, cosa que no es así. Mucha gente opina o escribe guiándose por lo que han leído o escuchado y creo que antes de hablar sobre algo hay que vivirlo en primera persona.

Esto que escribo es mi vivencia y crítica personal sin atacar a nadie ni quietar credibilidad a esa persona que en su libro "Hacia la Tercera Vía" se tomó las molestias de escribir un apartado sobre el tema penitenciario, esa persona da su opinión y la gente que vive en una celda tiene otra. Aquí publicó lo que él opina:
"¿200 años de cárcel?. ¿538?. ¡Qué más da!. En apenas cinco años los presidiarios saldrán de la cárcel dando por terminado su "castigo", y pongo "castigo" entre comillas porque el actual modelo penitenciario no es sino un hotel cerrado con llave y custodiado por guardias de seguridad. Mucho darían la mayoría de los honrados obreros europeos por contar con una habitación con televisión, gimnasio, buffet libre, agua corriente las 24 horas del día, los 365 dias del año (tanto caliente como fría) y para colmo mofa del pueblo llano cuentan incluso de la seguridad constante que los guardias de seguridad ofrecen a los presos.
¡Señoras y señores!, no nos confundamos, estas personas no están siendo castigadas, su única privación es de libertad, por lo demas viven mejor que muchos ciudadanos ejemplares. Como solución al ridículo sistema penitenciario se propone, ante todo, un replanteamiento de su esencia funcional: estas personas deben ser castigadas y compensar a la sociedad por su conducta negativa. Para ellos los gastos dedicados a las prisiones deben reducirse lo máximo posible, negando todo tipo de lujos, tales como el gimnasio, televisión, actividades culturales,etc. Sustituyendo todas ellas por tareas productivas, compensando así el daño causado a la sociedad. Dichas tareas productivas podrían ser la labor en campos de cultivo, la elaboración de estructuras para la construcción, y cualquier otro tipo de trabajo que carezca de valoración por parte de la sociedad.
"


Me gustaria saber si esta persona habría dicho lo mismo después de pasar un tiempo en una prisión. Si tendría la misma opinión si fuese encarcelado por escribir libros, por defender su vida contra el ataque de unos individuos pacíficos y tolerantes o por decir que es patriota.
Señor escritor, le contaré como es el verdadero Sistema Penitenciaro. Pocos son los privilegiados que salen de permiso a su cuarta parte de su condena, la ley dice que debería ser así, pero quién hizo la ley hizo la trampa, y hay gente que estando condenada a 6 años no pisa la calle hasta los 4 ó 5, que ya deberían de estar en tercer grado o libertad condicional. Aquí no regalan televisiones, quién quiera televisión tienen que comprarla, si en la calle vale 40€, aquí valen 180€ y da gracias de que no te la roben para cambiarla por drogas. El gimnasio está en condiciones penosas, máquinas oxidadas y poca higiene. ¿Buffet Libre?. Te aseguro que si alguien quiere adelgazar este es el mejor sitio, poca cantidad y pésima calidad. La cocina está plagada de ratas y no hay inspecciones sanitarias, ya que con dinero se tapan bocas. El tema del agua me hace gracia, el agua caliente es muy escasa, sea invierno o haga mal tiempo sale agua congelada, te aseguro que sadrías con el cutis reluciente, las duchas son un foco de enfermedades y no hay intimidad alguna.

Estas son las condiciones de la prisión en la que me encuentro, seguramente en otras cárceles será diferente ya que cada Dirección o Juntas de Tratamiento y demás departamentos trabajan de modo diferente. Esto no es ni un hotel, ni estamos de vacaciones, no sólo te marcan las condiciones sanitarias, también moralmente te va quemando y destrozando. Pides castigo, pero no se puede volver a los latigazos o palizas, el castigo físico está prohibido.
El poco trabajo que hay se lo dan a presos inmigrantes, que con el sueldo que cobran lo mandan a su país y viven como reyes, los españoles no consiguen un puesto de trabajo en años, gente que tiene familia, hipotecas y gastos judiciales no pueden pagarlo y luego llegan embargos o desahucios.
En una prisión no hay lujos, todo está comprado por el sucio dinero, todo se compra y se vende y a los de arriba no les conviene que el negocio que han montado con la cárcel vaya a pique.



No entiendo como la gente piensa que un sitio así es lujo y canchondeo, estar privado de libertad no es un juego. Es una lucha constante por seguir vivo e intentar llevarlo lo mejor posible para poder salir pronto, es denunciar todas las injusticias que hay, ya sea en sanidad, alimentación o el trato de los "guardias de seguridad" que utilizan su poder para subestimar a la gente y tratarles como si su vida fuese algo insignificante y destrozarles moralmente. No hay que envidiar nada de las cárceles de esos países que tanto salen en la televisión, solo hay una diferencia, que de ellas se hablan y de las nuestras no.

Este texto nos ha sido remitido con un camarada preso
 y tal como nos llegó se ha publicado.Gracias.

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