18/9/13

Carta desde prisión

  Nadie aprecia realmente lo que es la libertad hasta que se vé privado de ella. Muchos piensan que el significado  de esa palabra es que sus padres les dejen salir hasta las tantas, no tener que dar explicaciones de nada o hacer lo que quiera cuando le apetezca,... esa gente que cree que es eso, están muy equivocados.
  Sentirse libre está en el corazón de cada persona, por muy mal que vayan las cosas, si te sientes libre nadie podrá encerrar ni los sentimientos, ni un ideal o una forma de vivir o combatir. Sabemos que no corren buenos tiempos para los inconformistas, ya que a día de hoy salir a la calle y decir verdades como puños para este sistema es una provocación, defenderte de una agresión, hacer activismo o decir que eres patriota, NS o NR, ya es delito.
  Somos muchos los camaradas que nos encontramos en diferentes prisiones españolas: Barcelona, Castellón, Lérida, Valencia, Madrid, Gijón, Toledo, ... desde una de tantas prisiones se escriben estas líneas, desde la maldita soledad e incertidumbre de una mazmorra; esto es un llamamiento a esa gente que seguís ahí como el primer día, unidos por algo que nos hizo y nos seguirá haciendo grandes, una forma de pensar y de luchar contra este sistema en el que, si estás con ellos, tienes el cielo ganado, pero si estás en su contra, te marcaran de por vida. Preferimos estar marcados por siempre, pero no dejaremos de ser libres. Sus peones de azul son los encargados, junto a la prensa, de manipular y destrozar familias y camaradas, todo por colgarse una medalla y hacer ver a la gente que hacen bien su "duro y complicado" trabajo, pero no permitiremos que sigan con esa farsa. Los de estrado y martillo juegan el papel más importante de todo su entramado. Su decisión es la que puede salvarte de la quema, en nuestro caso siempre intentaran acabar pronto e irse a casa para estar con sus familias, ¿y nosotros?
  Nosotros seguiremos viendo a nuestra gente tras un puto y sucio cristal, sentir impotencia al ver como les cambia el ánimo cuando llegan las despedidas, no poder hacer nada y ver como se consumen las vidas en esos centros penitenciarios. Por mucho que duela y pase el tiempo que pase, estamos demostrando que no han podido con nosotros y algún día cuando todo esto estalle esa gente que condena, será condenada, por la gente del pueblo, cansados de aguantar injusticias y manipulaciones. Aunque estemos encadenados y separados de vosotros, no os olvideis de vuestros presos, ya que puedo hablar desde mi experiencia, sentirse apoyado y que tus camaradas, sean de donde sean, tengan contacto con ellos es muy importante ya que una simple carta o unas palabras de aliento siempre vienen bien.
  Apoya a los tuyos, apoya a tus POW; sin más me despido, camaradas.
  La verdad nos hará libres. 
Esta carta aquí publicada ha sido reproducida íntegramente tal y como nos ha llegado a nosotros. Ni que decir tiene que Celda 88 no se hace responsable de las opiniones vertidas por colaboradores o entrevistados, siendo nosotros únicamente un puente entre los muros de una prisión y el exterior. Gracias

No hay comentarios:

Publicar un comentario